De un vistazo
El hogar se convierte en santuario, refugio y memoria mientras Gema Polanco transforma materiales cotidianos en un espacio ritual profundamente personal.
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Artlovers Tip
Mira los objetos como si pertenecieran al ritual privado de alguien, en lugar de a un museo. Ese cambio transforma la exposición por completo.
Y fíjate en cómo Polanco utiliza el propio museo: Toda mi casa es un altar funciona mejor cuando dejas que los objetos decorativos históricos y la intervención contemporánea se contaminen entre sí.
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Descripción
Toda mi casa es un altar comienza con una pregunta engañosamente sencilla: ¿qué hace que un espacio se sienta como un hogar, y qué hace que las cosas en su interior sean dignas de cuidado, memoria o creencia? Polanco transforma el museo en un entorno íntimo e híbrido donde lo doméstico y lo sagrado se solapan continuamente. Materiales cotidianos se reelaboran en tapices, collages, disfraces y formas talismánicas, permitiendo que lo familiar adquiera una dimensión ritual.
El proyecto también lleva deliberadamente la fotografía más allá de la imagen fija. Lo textil, el cuerpo, la performance y la experiencia sensorial se convierten en extensiones de la práctica fotográfica, mientras que la propia colección de artes decorativas del museo aporta un contrapunto histórico. El resultado no se trata tanto de mirar fotografías individuales como de habitar un espacio emocional construido.
Gema Polanco (n. 1992, Valencia) es una artista española cuya práctica se nutre de la artesanía, los procesos autodidactas, la cultura popular y la experimentación material. Su obra se mueve a menudo entre la fotografía, lo textil y la instalación, utilizando imaginería doméstica y objetos hechos a mano para explorar la identidad, la memoria y la experiencia emocional.










