Un universo de azul, fuego, vacío e inmaterialidad: Yves Klein convirtió casi nada en uno de los lenguajes artísticos más radicales del siglo XX.
No pienses en Klein simplemente como “el artista que lo pintaba todo de azul”. Su verdadera ambición era mucho mayor: hacer arte sobre el espacio, la sensación y lo inmaterial. El azul es la puerta de entrada a esa idea.
En la exposición
Yves Klein: Un pequeño infinito se presenta en el Museu Fundación Juan March de Palma de Mallorca del 2 de junio al 26 de septiembre de 2026. La exposición está dedicada a una de las figuras más importantes del arte europeo de posguerra y pionero del Nouveau Réalisme.
La selección se centra en varios de los experimentos artísticos más reconocibles de Klein, incluyendo sus monocromos, las Antropometrías y su icónico pigmento azul, junto a obras tridimensionales. Con más de 20 pinturas y piezas escultóricas, la exposición ofrece una introducción concisa a la extraordinaria trayectoria de la corta pero enormemente influyente carrera de Klein.
La revolución artística de Klein se basó en una paradoja: reducir el arte para expandir sus posibilidades. Un solo color podía convertirse en un mundo entero; una galería vacía podía convertirse en una obra de arte; el cuerpo humano podía convertirse en una herramienta de pintura; el fuego podía convertirse en un medio de dibujo.
Su famoso International Klein Blue (IKB) es fundamental para esta transformación. En lugar de utilizar el azul simplemente como un color dentro de una composición, Klein lo trató como una experiencia artística autónoma: algo capaz de sugerir el infinito, la libertad y el espacio inmaterial.
La exposición también presenta el lado más experimental de su práctica, incluidas las Antropometrías, en las que el cuerpo humano se convertía en un pincel viviente. Estas obras conviven con los experimentos tridimensionales de Klein, mostrando la rapidez con la que se alejó de la pintura tradicional hacia la performance, la instalación y las ideas que influirían profundamente en el arte conceptual y contemporáneo posterior.
Por qué merece el viaje
Un pequeño infinito ofrece un recorrido concentrado por las ideas clave que convirtieron a Yves Klein en un pionero del arte europeo de posguerra: el monocromo, la inmaterialidad, el vacío, el cuerpo y la transformación de materiales cotidianos en algo casi de otro mundo. La exposición reúne más de 20 pinturas y obras tridimensionales.
Yves Klein: Un pequeño infinito
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